13 abril, 2008

Piedras en el camino

…¿Quién nos quitará la piedra…? Pero, al mirar, vieron que la piedra ya no estaba…
Marcos 16:3-4


Qué mas quisiera que la senda a transitar fuese como una autopista lisa, llana, perfecta y segura.

Pero no es así.

Es un camino estrecho y lleno de piedras.

Tropiezos, problemas, circunstancias adversas, tristeza, dolor, dudas, temores, incertidumbre…

Miles de piedras, enormes y pesadas, imposibles de mover. No tengo fuerza para sacarlas del camino.

Cuando las mujeres se aproximaron y miraron, vieron que la piedra ya no estaba...

De pronto no parece tener mucho sentido preocuparme por las piedras que encontraré más adelante.

Cuando llegue a ese punto, probablemente veré que ya te tomaste el trabajo de quitarlas.

Y si aún estuviesen allí, me darías la estrategia para sortear el obstáculo.

Tal vez rodearlas, o saltarlas, o empujarlas, o atravesarlas, o escalarlas...

Sólo vos lo sabés cómo harás para que ningún obstáculo me detenga.

La meta es ver el milagro, la meta es verte resucitado.

La meta es que ninguna piedra, por enorme y pesada que parezca, me impida acercarme, abrazar tus pies y adorarte.

¡Que alivio saber que vas adelante abriendo el camino!


1 comentario:

  1. Anónimo12:17 p. m.

    Hay hombres que a lo largo de la historia han querido tapar la verdad con piedras.
    Piedras grandes y duras, como sus argumentos.
    Pero son como un bollo de papel, pues la verdad las parte, las supera.
    La piedra la puso el hombre, la piedra quería evitar el milagro.
    Y comienzo a encontrar una diferencia sustancial entre piedra y roca que- seguramente- vos también intuirás...
    Él, todavía, remueve piedras...
    Nel

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