19 noviembre, 2009

Primero

“...buscad primero el Reino de Dios...” Mateo 6:35


Necesito parar, hacer un alto, retirarme al aposento alto, solos vos y yo.

Necesito buscar fortaleza en tu presencia. No me sirve el hacer, necesito primero ser.

Todo el peso que siento sobre mí no debería lograr detenerme porque tu yugo es fácil y ligera tu carga. Pero para poder llevarla y que realmente sea fácil y ligera necesito de tu fuerza.

Fuiste muy claro cuando dijiste que separada de vos no podría hacer nada.

Sin embargo estoy haciendo en mis fuerzas, estoy empujando sola... y estoy cansada.

No tiene porqué ser así.

No tengo porqué llevar el yugo sola si vos estás dispuesto a llevarlo conmigo.

Siento que me estoy secando poco a poco y me doy cuenta que es porque he descuidado lo esencial: mi comunión con vos. Pero no quiero venir con una larga lista de oración.

No.

Quiero buscar tu rostro, nada más.

Quiero ir a tu presencia y solamente decir... “Señor, te necesito”.

Te necesito a vos.

Nada más.

Solamente a vos.

Nada más ni nada menos que a vos.

Y todo (todo, todo) lo demás vendrá por añadidura...



18 octubre, 2009


¡FELIZ DÍA, MAMÁS!

Las invito a leer esta entrada, se las dedico con todo mi afecto.

Patricia

27 septiembre, 2009

A salvo

Cuando el temor y la soledad me toman por asalto

y la desesperanza gana mi corazón angustiado,

aquí estás, siempre dispuesto

a protegerme y tomarme entre tus brazos.


¿Qué haría sin ti, mi Jesús amado?

El sendero es tan oscuro y escarpado...

sin tu luz que lo alumbre, sin el sostén de tu mano

sería imposible atravesarlo.


Pero cierro mis ojos y puedo sentirte aquí, a mi lado,

dulce presencia que me inunda poco a poco

como una caricia, como el rocío,

una corriente que fluye muy despacio...


Seca mis lágrimas con el dorso de tu mano,

quiero apoyarme en tu hombro y

descansar en tu regazo,

segura y protegida por tu poderoso brazo

puede bramar la tormenta... ya estoy a salvo...