09 marzo, 2010

El mercader de las sombras

Así que ahora usted quiere que yo le venda mi alma… ¡Qué cosa!

Cuando la pobre andaba gris, apagada por la angustia, sofocada por el miedo, paralizada por la incertidumbre; usted no demostró ningún interés por ella.

Cuando rodaba avergonzada por la vida, exhalando ese hedor de muerte que la horrorizaba; usted la ignoró completamente. Poco le importaba si era finalmente destruida.

¿Y ahora la desea?

¿Ahora pretende hacerme creer que le importa tentándome con sus mezquinas ofertas?

¿Ahora que, feliz, brilla por fin con una luz nueva y se proyecta en un plácido sosiego?

¿Justamente ahora que la inunda una alegría nunca antes percibida?

Pues, caballero, lo siento; no puedo entregarle lo que ya no me pertenece.

Otro ha pagado por ella un alto precio a pesar de lo poco que valía…


Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación.

Apocalipsis 5:9

05 marzo, 2010

Pasará


Me afligen esas cosas que se eternizan,
aunque sé que no hay ninguna
que sea eterna en esta vida,
ni siguiera la muerte, sólo un episodio (¿liberador?)
en medio de la eternidad.
Todo pasa
Menos tu palabra...

04 diciembre, 2009

Inimaginable




















…gloria a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros. Efesios 3:20

Gracias, Señor, porque podés hacer muchísimo más de lo que yo soy capaz de pensar, imaginar o pedir.

Con mi limitada capacidad sólo alcanzo a ver lo inmediato, lo que está allí no más, adelante; y no más allá.

El futuro permanece vedado, oculto tras un pesado velo que no puedo correr de ninguna manera. Y sólo vos lo sabés, sólo vos conocés lo que hay allí y cuál es el camino seguro para transitar la vida.

Hay momentos en que la duda se hace muy fuerte. Y eso es porque no recuerdo que tu gran poder actúa en mí y tu mano me guarda y me conduce firmemente a lugar seguro.

Necesito aferrarme a tus promesas como el náufrago a una tabla salvadora. Necesito apartar la duda y llevar todos mis pensamientos cautivos en obediencia. Vos sos el perfecto amor que hecha fuera el temor. No tengo que dejar que las mentiras del enemigo me paralicen, poniendo temor y dudas en mi corazón.

Vos estás conmigo, tenés cuidado de mí, de mis hijos, de mi casa, de todo. Por más que le ponga ganas e imaginación, vos siempre harás algo muchísimo mejor.

Sería muy necia si pusiera mis ojos en lo que me rodea, olvidando que me tenés escondida en el hueco de tu mano y que tus planes para conmigo exceden por mucho lo más maravilloso que yo pudiera imaginar.