03 abril, 2010

El rostro de Jesús

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Ya antes de que existieran los medios tecnológicos que muestra el video, su supuesta imagen ya se reconstruyó en Italia a partir del siempre cuestionado manto de Turín.

Con un poco de sentido común podríamos concluir que la imagen de Cristo con seguridad dista mucho de lo que se ha creado en el imaginario colectivo, influido por las pinturas de los artistas y los efectos de Hollywood. Seguramente, si el verdadero Jesús se presentara para el "casting" de una película sobre él, los productores lo rechazarían. Jamás le darían el papel al verdadero Jesús. “¡Éste es muy feo!”, dirían. Es que su imagen no se correspondería con la del típico galán de ojos azules.

Históricamente se ha tratado de imponer una figura de Jesús parecida a la de aquellos césares que tenían un aspecto afeminado, de un hombre muy atractivo, con el ideal de la belleza griega. Para acercarnos más a su aspecto real, ¿por qué no pensar en una persona más ruda, fuerte, más ordinaria? Es decir, un carpintero de Nazareth...

Lo más probable es que, siendo Jesús judío; su perfil fuera de raza semita. Es más, no es muy descabellado pensar que su parecido se acercaría más al aspecto de los latinoamericanos. Si analizamos la historia, los hebreos son hermanos de los árabes, provienen los primeros de los israelitas y los otros de los ismaelitas. Recordemos que España estuvo sometida por ocho siglos por los árabes, de modo que muchos de esos rasgos raciales se habrán transmitido a españoles y más tarde a América con los inmigrantes.

Si tomamos a la Biblia como única fuente de información en torno a la persona de Jesús, no encontraremos allí muchas referencias sobre el tema. En cambio la ciencia y las religiones, además de las modas, dicen otra cosa y no faltará quien crea que el Hijo de Dios andaba con una aureola, y que todo el mundo al verlo se convencía de que estaba ante el Mesías. Sin embargo hay un detalle bíblico que nos lleva a pensar que él era un tipo común y corriente. Cuando Judas lo iba a entregar, él dio una clave: al que yo bese, ese es. Eso podría significar que él se confundía fácilmente con sus compañeros. Era un ciudadano "del montón”. En Isaías 53, dice claramente lo que la tradición y los artistas han pretendido olvidar: "Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca, no hay parecer en él, ni hermosura le veremos, más sin atractivo para que le deseemos. Despreciado, varón de dolores...".

En realidad, no importa mucho el tipo de rostro que pudo haber tenido Jesús. Aunque a menudo imaginemos cómo habrá sido su apariencia, no tiene mucha relevancia el aspecto físico. Más bien deberíamos detenernos a considerar lo que él hizo por cada uno de nosotros, los pecadores.

En definitiva, dice la Biblia que “Dios ha preparado para los que le aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera imaginado” (1º Corintios 2:9)

Y también dice que Cristo "aparecerá por segunda vez" (Hebreos 9:28) y que “Cuando Jesucristo aparezca,..., lo veremos tal como es.” (1º Juan. 3: 2).

¡Esa es nuestra esperanza!

1 comentario:

  1. ELVA DIEGUEZ6:00 p. m.

    Creo que el rostro de Jesus es el mas dulce, el mas tierno, el mas sereno. Con una mirada retadora, visionando siempre mas alla, escudriñando tus palabras, atento a todo el derredor, con los sentidos bien despiertos.
    Su liderazgo hasta el dia de hoy muchos lo seguimos, no importa cual sea su rostro ya que tanto mistisismo, talento e inteligencia lo hacen bello y glamuroso. El realmente es extraordinario.

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