
¿Qué puedo decirte que no te haya dicho?
¿Hay acaso algo que pueda permanecer para ti escondido?
¿Qué rincones de mi alma están ocultos,
qué recuerdos velados están allí dormidos?
Todo lo sabes, Señor, me conoces,
escudriña mi corazón más allá de mis sentidos,
ilumina con tu luz esos resquicios oscuros
y ayúdame a sanar lo que alguna vez fue herido.
Esas viejas llagas que aún supuran
y destilan su amargura empañándome el gozo,
cúralas, Señor, porque me atormentan,
necesito que las sanes para hallar reposo.
Ayúdame a perdonar como tú perdonas,
y a aceptar tus promesas sin reservas,
a fundir mi corazón en tu Palabra
para llegar a tener tu estatura perfecta.
Reconstruye los jirones de mi vida
y cimienta mi identidad sobre tus certezas,
para transitar desde hoy por un camino nuevo,
sobre el fundamento firme de la Roca eterna.
Quiero sepultar para siempre mi pasado
bajo el peso de tu gracia redentora,
y en novedad de vida estrenar la historia
que con tu mano escribirás desde ahora.
¿Hay acaso algo que pueda permanecer para ti escondido?
¿Qué rincones de mi alma están ocultos,
qué recuerdos velados están allí dormidos?
Todo lo sabes, Señor, me conoces,
escudriña mi corazón más allá de mis sentidos,
ilumina con tu luz esos resquicios oscuros
y ayúdame a sanar lo que alguna vez fue herido.
Esas viejas llagas que aún supuran
y destilan su amargura empañándome el gozo,
cúralas, Señor, porque me atormentan,
necesito que las sanes para hallar reposo.
Ayúdame a perdonar como tú perdonas,
y a aceptar tus promesas sin reservas,
a fundir mi corazón en tu Palabra
para llegar a tener tu estatura perfecta.
Reconstruye los jirones de mi vida
y cimienta mi identidad sobre tus certezas,
para transitar desde hoy por un camino nuevo,
sobre el fundamento firme de la Roca eterna.
Quiero sepultar para siempre mi pasado
bajo el peso de tu gracia redentora,
y en novedad de vida estrenar la historia
que con tu mano escribirás desde ahora.
