
12 noviembre, 2011
Cadenas

14 mayo, 2010
Ayudame a decir sí

para responder a tu llamado
que siempre me regala
un desafío nuevo,
un crecimiento posible,
una huella que se abre...
Ayudame a decir sí,
que es decir no a muchas cosas,
para responder con la vida
a Alguien que me llama,
porque me ama
y quiere lo mejor para mi vida.
Ayudame, Señor, a decirte que sí.
27 septiembre, 2009
A salvo
Cuando el temor y la soledad me toman por asalto
y la desesperanza gana mi corazón angustiado,
aquí estás, siempre dispuesto
a protegerme y tomarme entre tus brazos.
¿Qué haría sin ti, mi Jesús amado?
El sendero es tan oscuro y escarpado...
sin tu luz que lo alumbre, sin el sostén de tu mano
sería imposible atravesarlo.
Pero cierro mis ojos y puedo sentirte aquí, a mi lado,
dulce presencia que me inunda poco a poco
como una caricia, como el rocío,
una corriente que fluye muy despacio...
Seca mis lágrimas con el dorso de tu mano,
quiero apoyarme en tu hombro y
descansar en tu regazo,
segura y protegida por tu poderoso brazo
puede bramar la tormenta... ya estoy a salvo...
11 agosto, 2009
Cree
No tengas miedo,
solamente cree.
Camina sobre la palabra,
sobre la promesa que tienes de parte de Dios.
Solamente cree,
cree,
cree…
Cree que él es tu Salvador…
Cree que él es tu Sustentador…
Cree que él es tu Maestro…
Cree que él es tu Señor…
No, ya no tengas miedo.
Solamente cree…
10 abril, 2009
Pensaste en mi
Pensaste en mi cuando elegiste
de todos tus privilegios despojarte
para venir a nacer aquí, en esta tierra,
Dios hecho hombre, te encarnaste.
Pensaste en mí cuando en el huerto
aceptaste obedecer y tomar la copa,
aún en medio del dolor y la agonía
cumpliste la voluntad del Padre y no otra.
Pensaste en mí cuando, amarrado,
recibías los golpes y las burlas.
Los azotes y el escarnio cubrían tus espaldas
por culpas que no eran tuyas.
Pensaste en mí cuando, en la cruz,
clavaron tu cuerpo lacerado
soportando sobre tus hombros cansados
el peso de todos y cada uno de mis pecados.
Pensaste en mí cuando clamaste desamparado,
y ofrendando tu sangre, derramando tu vida,
entregaste tu ser en sacrificio
perfectamente consumado.
Pensaste en mi cuando aún faltaban siglos
para que yo aceptara tomarme de tu mano,
y ahora veo que fue tu amor por mí y no los clavos
lo que te sostuvo hasta el fin, crucificado.
14 febrero, 2009
Amor celebrado
Casi puedo ver la expresión de tu rostro.
Casi puedo notar un brillo intenso en tus ojos.
Me parece que puedo sentir el latido de tu corazón y hasta puedo adivinar un ligero temblor de emoción.
Porque me amas y esperas que te ame también.
Porque me anhelas y quieres que te anhele igual.
Porque tu, Señor, me amaste primero.
Porque tu, Jesús, me amas así...
Puedo ver tu sonrisa al oírme decir: te amo...
23 enero, 2009
Vida nueva

¿Hay acaso algo que pueda permanecer para ti escondido?
¿Qué rincones de mi alma están ocultos,
qué recuerdos velados están allí dormidos?
Todo lo sabes, Señor, me conoces,
escudriña mi corazón más allá de mis sentidos,
ilumina con tu luz esos resquicios oscuros
y ayúdame a sanar lo que alguna vez fue herido.
Esas viejas llagas que aún supuran
y destilan su amargura empañándome el gozo,
cúralas, Señor, porque me atormentan,
necesito que las sanes para hallar reposo.
Ayúdame a perdonar como tú perdonas,
y a aceptar tus promesas sin reservas,
a fundir mi corazón en tu Palabra
para llegar a tener tu estatura perfecta.
Reconstruye los jirones de mi vida
y cimienta mi identidad sobre tus certezas,
para transitar desde hoy por un camino nuevo,
sobre el fundamento firme de la Roca eterna.
Quiero sepultar para siempre mi pasado
bajo el peso de tu gracia redentora,
y en novedad de vida estrenar la historia
que con tu mano escribirás desde ahora.
09 noviembre, 2008
Ven
con un estallido de escarlata y lila
y un tapiz de vellones, enhebrados con oro,
trepa hasta el cenit anunciando el día.
no eres tú que llegas pero te imagino,
volviendo a buscar a mi alma que clama,
viniendo por mí, dulce amado mío.
16 septiembre, 2008
Proceso
Te imagino inclinado sobre el leño rugoso,
tus manos arrancando la áspera corteza.
Tus manos trabajan, fuertes, firmes,
para sacar de lo tosco, armonía y belleza.
Te veo tallando la dura madera,
tus manos acariciando esa forma nueva.
Tus manos trabajan, delicadas, tiernas,
para pulir y dar brillo a lo que nada era.
Ese leño es mi vida, Señor...
¡trabaja sobre ella!
El proceso duele...
¡pero vale la pena!
