
04 agosto, 2011
Tiempo

15 septiembre, 2010
Espera
Todavía no ha llegado mi hora, pero para ustedes cualquier hora es buena. Juan 7:5
La ansiedad es un sentimiento horrible. Es hija de la prisa y la impotencia. La engendra la urgencia de ver la punta del ovillo, algún escape, algún recurso; y ve la luz cuando nada cambia, nada sucede, ninguna puerta se abre.
La ansiedad cansa, paraliza en un primer momento. Luego empuja a hacer cualquier cosa, lo que sea, sin orden ni método con la ilusión de contrarrestarla.
Sin embargo la solución es tomar esa carga de ansiedad y llevarla a vos para que la tomes y poder descansar.
La solución es entender y aceptar que, aunque para mí cualquier hora es buena, vos sabés exactamente cuándo es la hora precisa.
Tengo que aceptar que vos conocés los tiempos, que nunca llegás tarde y que tenés todo bajo control.
El tiempo que para mí es demora, para vos es proceso, es trabajo, es maduración. La fruta cae por su propio peso cuando está madura, no antes. Vos no necesitás que te dé una mano para que se cumplan tus promesas. Y tus promesas son eso, promesas; y se van a cumplir, aunque hoy se demoren, aunque hoy no vea nada, aunque tarden.
Vos no te quedás en las buenas intenciones, prometiste y no sos hombre para mentir o para arrepentirte. Lo dijiste… ¿acaso no lo harás? En su tiempo, en su perfecto tiempo, en el momento justo y adecuado; lo harás. Vos conocés la hora precisa, el tiempo y el lugar. Y lo harás.
14 mayo, 2010
Ayudame a decir sí

para responder a tu llamado
que siempre me regala
un desafío nuevo,
un crecimiento posible,
una huella que se abre...
Ayudame a decir sí,
que es decir no a muchas cosas,
para responder con la vida
a Alguien que me llama,
porque me ama
y quiere lo mejor para mi vida.
Ayudame, Señor, a decirte que sí.