05 marzo, 2010

Pasará


Me afligen esas cosas que se eternizan,
aunque sé que no hay ninguna
que sea eterna en esta vida,
ni siguiera la muerte, sólo un episodio (¿liberador?)
en medio de la eternidad.
Todo pasa
Menos tu palabra...

04 diciembre, 2009

Inimaginable




















…gloria a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros. Efesios 3:20

Gracias, Señor, porque podés hacer muchísimo más de lo que yo soy capaz de pensar, imaginar o pedir.

Con mi limitada capacidad sólo alcanzo a ver lo inmediato, lo que está allí no más, adelante; y no más allá.

El futuro permanece vedado, oculto tras un pesado velo que no puedo correr de ninguna manera. Y sólo vos lo sabés, sólo vos conocés lo que hay allí y cuál es el camino seguro para transitar la vida.

Hay momentos en que la duda se hace muy fuerte. Y eso es porque no recuerdo que tu gran poder actúa en mí y tu mano me guarda y me conduce firmemente a lugar seguro.

Necesito aferrarme a tus promesas como el náufrago a una tabla salvadora. Necesito apartar la duda y llevar todos mis pensamientos cautivos en obediencia. Vos sos el perfecto amor que hecha fuera el temor. No tengo que dejar que las mentiras del enemigo me paralicen, poniendo temor y dudas en mi corazón.

Vos estás conmigo, tenés cuidado de mí, de mis hijos, de mi casa, de todo. Por más que le ponga ganas e imaginación, vos siempre harás algo muchísimo mejor.

Sería muy necia si pusiera mis ojos en lo que me rodea, olvidando que me tenés escondida en el hueco de tu mano y que tus planes para conmigo exceden por mucho lo más maravilloso que yo pudiera imaginar.


19 noviembre, 2009

Primero

“...buscad primero el Reino de Dios...” Mateo 6:35


Necesito parar, hacer un alto, retirarme al aposento alto, solos vos y yo.

Necesito buscar fortaleza en tu presencia. No me sirve el hacer, necesito primero ser.

Todo el peso que siento sobre mí no debería lograr detenerme porque tu yugo es fácil y ligera tu carga. Pero para poder llevarla y que realmente sea fácil y ligera necesito de tu fuerza.

Fuiste muy claro cuando dijiste que separada de vos no podría hacer nada.

Sin embargo estoy haciendo en mis fuerzas, estoy empujando sola... y estoy cansada.

No tiene porqué ser así.

No tengo porqué llevar el yugo sola si vos estás dispuesto a llevarlo conmigo.

Siento que me estoy secando poco a poco y me doy cuenta que es porque he descuidado lo esencial: mi comunión con vos. Pero no quiero venir con una larga lista de oración.

No.

Quiero buscar tu rostro, nada más.

Quiero ir a tu presencia y solamente decir... “Señor, te necesito”.

Te necesito a vos.

Nada más.

Solamente a vos.

Nada más ni nada menos que a vos.

Y todo (todo, todo) lo demás vendrá por añadidura...