Con el alma curtida de fracasos
me topé con tu amor
y no pude creerlo.
Allí estaba,
a la vuelta de mis desengaños.
¿Será real?
¿Existirá una entrega tan completa,
absoluta y sin condiciones?
¡Si lograra traspasar
los muros de la desconfianza,
y pudiera enterrar el miedo
para poder abrazarte!

